Salud Vascular

 

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domingo, febrero 07, 2010

Jóvenes con el corazón en riesgo

Uno de cada cinco adolescentes con potencial de desarrollar enfermedades cardíacas

Uno de cada cinco adolescentes tiene alto el colesterol "malo", lo que incrementa el riesgo de enfermedades cardíacas y otros padecimientos que son comunes en personas de avanzada edad, según el Centro de Control de Enfermedades (CDC).

Datos oficiales indican que el 20% de jóvenes entre 12 a 19 años de edad en Estados Unidos presentan "niveles anormales de lipoproteínas de baja densidad y trigliceridos", es decir, tienen grasa en la sangre que los puede llevar a padecer de todo tipo de enfermedades crónicas.

Los investigadores federales encontraron que los jóvenes con sobrepeso u obesos tienen más posibilidades de presentar niveles anormales de lípidos comparado con jóvenes con peso normal.

El 14% de los jóvenes con peso promedio, el 22% con sobrepeso y el 43% de adolescentes obesos presentaron uno o más niveles anormales de lípidos en la sangre.

El Dr. Jonathan Fielding, director del Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles, dijo estar preocupado por estas cifras y que también los padres de hijos con sobrepeso deberían estar preocupados.

"Esta epidemia de obesidad en los menores de edad afectará la salud sus vidas en el futuro. Actualmente estamos viendo a jóvenes con artritis, con presión alta y con diabetes", manifestó Fielding.

El director de salud pública considera, además, que si esta tendencia continúa se verá también un incremento de ataques al corazón en los adultos jóvenes.

Por su parte, la Academia Americana de Pediatría recomienda que se examine a los adolescentes con historial familiar de presión alta, colesterol o con enfermedades cardiovasculares, así como a los jóvenes con problemas de sobrepeso y a quienes provienen de hogares a donde hay fumadores.

El Dr. Takashi Wada, director del Departamento de Salud de Pasadena – una de las ciudades del condado que cuenta con programas específicos para ayudarle a los niños a perder peso-, señaló que el enfoque es cada vez más en desarrollar herramientas que sirvan para incrementar la actividad física de los menores y en educarlos para que opten por comida saludable.

"Necesitamos controlar esta epidemia no sólo en los niños, sino también en sus padres y en la comunidad. Los niños aprenden con el ejemplo de un estilo de vida saludable", manifestó el Dr. Wada. "Cada uno de nosotros juega un papel importante en hacerle llegar el mensaje a los niños y jóvenes de que deben cuidarse".

El Dr. Fielding añadió que las personas que tienen que escoger entre comprar comida o pagar la renta, son quienes tienen un riesgo mayor de padecer de enfermedades crónicas, ya que se alimentan con comida barata que no es nutritiva como sodas o comida rápida.

En las últimas tres décadas, la obesidad entre jóvenes en Estados Unidos ha incrementado de un 5% a un 17%, por lo que el CDC recomienda que se agregue los exámenes de lípidos a las pruebas anuales de salud para los menores de edad.

http://www.impre.com/



 

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martes, enero 26, 2010

Rehabilitación cardíaca posinfarto

Después de un infarto de miocardio, es fundamental controlar los factores de riesgo para prevenir un segundo ataque cardíaco

Obesidad, hábito tabáquico, sedentarismo, hipertensión y niveles altos de colesterol. Todos son factores conocidos y modificables de riesgo cardiovascular. Cuando se ha sufrido un infarto de miocardio, su control es básico para prevenir un segundo ataque cardíaco. Sin embargo, menos del 5% de las personas con riesgo elevado se someten a rehabilitación.

* Autor: Por MONTSE ARBOIX
* Fecha de publicación: 22 de enero de 2010

Los programas de rehabilitación cardíaca después de sufrir un infarto se plantean para aumentar la capacidad física del paciente, a quien se propone una terapia de ejercicio y se educa sobre los diferentes factores de riesgo que puede modificar con un cambio en su estilo de vida. La rehabilitación no sustituye ninguna opción terapéutica, al contrario, debe formar parte de un programa global con tratamiento farmacológico o cirugía cardiaca (como una angioplastia), entre otros.

Los especialistas insisten en que el paciente debe ser parte activa en el cuidado de su salud para tener mayor calidad de vida y evitar, en lo posible, otro evento cardiovascular. Mantener los factores de riesgo controlados y seguir un programa de ejercicio físico son las claves.

La importancia de la prevención

Los factores más importantes en la prevención secundaria del infarto de miocardio son tres: la hipertensión arterial, las dislipemias y el tabaquismo. En los pacientes que han sufrido un infarto o padecen angina inestable, el riesgo de volver a sufrir un ataque cardíaco o morir por cardiopatía aumenta un 5%. Por este motivo, es primordial evitar los factores de riesgo que incrementarían este porcentaje. Según rezan las guías de práctica clínica, la reducción de la hipertensión en prevención secundaria debe alcanzar cifras por debajo de 140/90, y si el individuo, además, es diabético, no debería sobrepasar los 130/80.

En cuanto a las dislipemias, diversos ensayos clínicos han demostrado de forma fehaciente que la disminución de los niveles de colesterol en individuos con antecedentes de infarto reduce las cifras de morbilidad cardiovascular de forma significativa, con independencia del tratamiento utilizado. Otro de los pilares de la prevención secundaria se basa en el abandono del hábito tabáquico. Diversos estudios aseguran que, tras dejar de fumar, se reduce en un 36% la mortalidad en los pacientes con patología coronaria.

El ejercicio físico, según los especialistas, es un pilar fundamental en rehabilitación cardíaca. Además de ayudar en la recuperación del deterioro después del infarto, protege de nuevos ataques cardíacos, como se desprende de una revisión bibliográfica realizada por la Fundación Cochrane. Por este motivo, es fundamental para todas las personas que han sufrido uno.

Datos en España

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en España y el principal motivo de ingreso en los centros hospitalarios. En nuestro país, se registran cada año cerca de 69.000 infartos, a los que se suman las cifras de afectados por isquémica crónica (déficit de aporte sanguíneo, de forma progresiva y gradual, a determinados territorios del organismo), que representan entre el 1% y el 2% de la población mayor de 40 años y un 10% de los mayores de 60. Esta patología vascular provoca al año cerca de 74.000 ingresos.

El informe preliminar del estudio que lleva a cabo la Sociedad Española de Rehabilitación Cardiorrespiratoria (SORECAR) desvela que sólo 27 centros en toda España realizan programas de rehabilitación cardíaca, la mayoría de los cuales (más del 66%) se concentran en tres comunidades autónomas: Cataluña, Madrid y Andalucía. No obstante, los expertos insisten en que, de llevarse a término programas adecuados para los pacientes candidatos, se reduciría su tasa de mortalidad hasta en un 26%. Las cifras son preocupantes: a pesar de que sólo asiste a programas de rehabilitación cardíaca el 5% de las personas que han sufrido un infarto, apenas se sigue de forma adecuada en un 1% de los casos.

El presidente de SORECAR, Eulogio Pleguezuelos, señala que la recuperación cardíaca es un tratamiento eficaz y seguro, tal como sostiene la evidencia científica, y destaca que es imprescindible la creación de nuevos servicios de rehabilitación cardíaca con mayor colaboración entre las distintas especialidades.

Un estudio reciente del Institut d'Investigació Mèdica (IMIM), de Barcelona, proclama que los europeos tienen un 15% más de posibilidades de sufrir un infarto agudo de miocardio debido a un número mayor de plaquetas, células involucradas en los mecanismos de hemostasia, en la sangre circulante. Si la cantidad de plaquetas, también llamadas trombocitos, es demasiado elevada, pueden formarse coágulos que obstruyan los vasos sanguíneos y provoquen accidentes cardiovasculares (infartos), cerebrovasculares (AVC o ictus) u obstruyan los vasos en otras partes del organismo. Los investigadores, según publica 'Nature Genetics', lo atribuyen a cuestiones genéticas de evolución o de selección natural.

DEPRESIÓN Y RIESGO DE INFARTO, UNA RELACIÓN ESTRECHA

Hace tiempo que la evidencia científica apuntaba que la depresión es un factor que multiplica por cuatro la mortalidad en los pacientes que han sufrido con anterioridad un infarto de miocardio. También se relacionaba el hecho de sufrir esta enfermedad mental con un riesgo mayor de eventos cardiovasculares. Sin embargo, la razón no estaba demasiado clara. Ahora, investigadores del departamento de Hemoterapia y Hemostasia del Hospital Clínico de Barcelona y del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (Idibaps) han descrito la razón de este vínculo.

Parece que la serotonina, uno de los neurotransmisores cerebrales indispensable para el buen funcionamiento de este órgano, favorece la coagulación y la generación de coágulos, ambos mecanismos están relacionados con el riesgo de padecer accidentes cardiovasculares. El trabajo, publicado en la revista 'Journal of Thrombosis and Haemostasis', apunta a que el tratamiento de la depresión podría ayudar a prevenir la formación de trombos.

http://www.consumer.es

 

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domingo, enero 24, 2010

Uno de cada cinco adolescentes estadounidenses tiene colesterol alto

Uno de cada cinco jóvenes estadounidenses de 12 a 19 años tiene el colesterol elevado, lo que significa que enfrenta importante riesgo de tener algún problema cardíaco en el futuro

Los Centros de Control de las Enfermedades (CDC) de EE.UU. ya ha advertido que la futura generaci ón puede enfrentarse incluso a peores problemas de salud que la actual debido a este problema. Ésta es la conclusión que ha extraído la agencia federal después de analizar las muestras obtenidas de más de 3.000 jóvenes que participan en una encuesta nacional sobre nutrición y salud.

Sus conclusiones, publicadas en el boletín semanal de los CDC sobre mortalidad y morbilidad en EEUU, señalan que el 20% de los chicos entre 12 y 19 años con sobrepeso tiene elevados niveles de grasa circulando por sus arterias. Un porcentaje que se elevaba hasta prácticamente el 43% cuando se tenía en cuenta únicamente a los adolescentes obesos, informa elmundo.es.

Aunque la situación es algo mejor en jóvenes con un peso dentro de la media, incluso entre este subgrupo, el 14% tiene el colesterol demasiado elevado. Aunque hasta ahora ya se habían publicado estudios alertando de los preocupantes niveles de colesterol que se están observando entre adolescentes y jóvenes, ésta es la primera vez que se ofrece una cifra tan concreta y preocupante.

LATAM: reporte

http://www.publimetro.cl/

 

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viernes, enero 22, 2010

Expertos animan a seguir los siete pasos para la salud cardiaca

Experto afirma que, en combinación, estas medidas de la American Heart Association son 'la fuente de la juventud'

Por Ed Edelson
Reportero de Healthday

MIÉRCOLES, 20 de enero (HealthDay News/DrTango) -- Evaluar si se tiene salud cardiaca mala, moderada o ideal toma apenas unos segundos, gracias a una nueva medida de factores y conductas de salud de la American Heart Association.

La lista de siete puntos forma parte de un programa de la asociación cardiaca para mejorar la salud cardiovascular en EE. UU. en veinte por ciento, y reducir las muertes por enfermedad cardiovascular y accidente cerebrovascular (ACV) en veinte por ciento.

El programa para niños y adultos, que aparece en la edición del 20 de enero de la revista Circulation, incluye recomendaciones bien conocidas sobre la dieta, el ejercicio, el tabaquismo y otros factores de riesgo, señaló el Dr. Clyde W. Yancy, director médico del Instituto Cardiaco y Vascular de la Baylor y presidente de la asociación cardiaca.

"En conjunto, cuando estos factores de salud y conductas saludables se encuentran al mismo tiempo en una persona, el efecto sobre los marcadores de salud y un resultado saludable son sorprendentes", aseguró Yancy. "Las probabilidades de una longevidad significativa con una buena calidad de vida aumentan de forma sustancial".

El índice de mortalidad en EE. UU. por ataques cardiacos, ACV y otras afecciones cardiovasculares se ha reducido en 35 por ciento y la mitad de esa mejora se debe a unas mejores medidas preventivas, dijo Yancy.

"Al reunir estos siete componentes, es posible alcanzar una reducción de veinte por ciento más en las muertes por el ataque cardiaco y el ACV, y también mejorar la salud cardiovascular", enfatizó.

En una encuesta reciente, 39 por ciento de los estadounidenses afirmó tener una salud cardiaca ideal, pero el 54 por ciento de estas personas informó que un profesional de salud les había dicho que tenía al menos un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular y/o que tenía que realizar un cambio de estilo de vida. Esto sugiere que muchas personas no establecen la relación entre conductas de estilo de vida como la inactividad y una mala dieta con la enfermedad cardiovascular, advirtió la asociación.

Para los adultos, las siete metas para alcanzar una salud cardiovascular ideal son:

  • Nunca haber fumado o haber abandonado el hábito hace más de un año.
  • Un índice de masa corporal, una proporción entre el peso y la estatura, inferior a 25.
  • Ejercicio físico, al menos 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada o 75 minutos de intensidad vigorosa cada semana.
  • Al menos cuatro componentes de una dieta saludable, como menos calorías, más frutas y verduras, y pescado graso, como el salmón, cuatro veces por semana.
  • Un colesterol total inferior a 200.
  • Presión arterial inferior a 120/80.
  • Glucemia en ayunas por debajo de 100.

La salud cardiovascular se califica como mala, intermedia o ideal dependiendo de qué puntuación obtiene el individuo en las siete áreas, llamadas "Las siete simples cosas de la vida" ("Life's Simple 7").

"Esta estrategia de siete pasos simples hace que sea un método que valga la pena como estilo de vida", enfatizó Yancy.

Se puede acceder en línea a las metas y a una tabla de evaluación en www.heart.org/MyLifeCheck. El sitio web también informa cómo mejorar su situación y dar seguimiento al progreso hacia una mejor salud.

"Lo emocionante es que la American Heart Association está dedicada no solo a prevenir los perjuicios de la enfermedad cardiaca, sino a promover la salud cardiovascular en general", apuntó el Dr. Donald M. Lloyd-Jones, profesor asociado de medicina y presidente de medicina preventiva de la Facultad de medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern, así como autor principal de la declaración científica.

"Una evidencia científica muy sólida nos muestra que el conjunto de las siete es la fuente de la juventud para la vida", añadió Lloyd-Jones.

¿Es algún factor más importante que los demás?

"Como estamos hablando no solo de enfermedad cardiaca sino también de accidente cerebrovascular, insuficiencia cardiaca y enfermedad arterial periférica, gran parte de lo que impulsa la enfermedad cardiovascular hoy en día es la obesidad", declaró Lloyd-Jones.

http://healthfinder.gov/

 

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domingo, enero 17, 2010

Relacionan la radiación moderada con enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular

El estudio no deja claro si la exposición a los escáneres médicos eleva el riesgo

VIERNES, 15 de enero (HealthDay News/DrTango) -- Una nueva investigación basada en las experiencias de los supervivientes de bombas atómicas encontró una relación entre la exposición a niveles moderados de radiación y mayores niveles de enfermedad cardiaca y de accidente cerebrovascular.

Sin embargo, no está claro si la radiación causa directamente las enfermedades ni tampoco si existe una relación entre bajas dosis de radiación y problemas de salud.

Se ha demostrado que las dosis altas de radiación en el corazón, cabeza o cuello elevan el riesgo de enfermedad cardiaca o de accidente cerebrovascular más tarde en la vida. Pero el efecto de las dosis bajas -- una unidad de radiación de 1 gray (Gy) o menos, necesita esclarecerse, señalan los expertos, al menos en parte debido al mayor uso de escáneres médicos que dependen de la radiación.

La exposición media de radiación de los procedimientos médicos es mucho más baja y normalmente se mide en miligray (mGy). Una radiografía del abdomen expone al receptor a 1.4 mGy (0.0014 Gy) y una tomografía computarizada (TC) del abdomen produce una dosis de radiación de 8.0 mGy (0.008 Gy), de acuerdo con la información de fondo del comunicado de prensa de BMJ. La publicación informa sobre esta nueva investigación en su edición en línea del 15 de enero.

Para el estudio, los investigadores de la Fundación para la Investigación de los Efectos de la Radiación (Radiation Effects Research Foundation) de Japón examinaron los expedientes médicos de 86,611 supervivientes del bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki a los que dieron seguimiento de 1950 a 2003. Todos habían estado expuesto a dosis de radiación de 0 a 4 Gy, y el 86 por ciento a menos de 0.2 Gy.

Luego de tomar en cuenta los posibles efectos de factores como el tabaquismo, la educación y la obesidad, los investigadores determinaron que las tasas de accidente cerebrovascular y de enfermedad cardiaca aumentaron entre los que fueron expuestos a radiaciones mayores de 0.5 Gy, que habían calificado de moderada. No dejaron claro cómo las dosis menores afectaban el riesgo.

En un comentario que acompaña la investigación, Mark Little, del Imperial College de Londres, concuerda con los investigadores de que los estudios futuros deben explorar si las dosis bajas de radiación afectan los mecanismos biológicos del cuerpo de forma similar.

http://healthfinder.gov/

 

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miércoles, enero 13, 2010

Un ritmo cardiaco más rápido podría elevar el riesgo de muerte por ataque cardiaco

Pero un estudio halla que, para las mujeres, el ejercicio reduce significativamente este riesgo

MARTES, 12 de enero (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente halla que para las mujeres menores de setenta, incluso un aumento de diez latidos por minuto en el ritmo cardiaco en reposo incrementa el riesgo de muerte por ataque cardiaco en 18 por ciento.

Investigadores noruegos le dieron seguimiento a la salud de unos 50,000 adultos saludables a partir de los veinte años de edad durante un promedio de 18 años. Durante ese periodo, murieron 6,033 hombres y 4,442 mujeres. El ataque cardiaco y el accidente cerebrovascular causaron más del 58 por ciento de las muertes entre los hombres y más del 41 por ciento de las muertes entre las mujeres.

Entre mayor era el pulso en reposo de una persona, mayor era el riesgo de morir por enfermedad cardiovascular, sobre todo de enfermedad cardiaca isquémica (ataque cardiaco y angina). Los hombres que tenían un pulso de 101 latidos por minuto o más tenían 73 por ciento más probabilidades de morir de enfermedad cardiaca isquémica que los que tenían pulso entre 61 y 72 latidos por minuto, el ritmo normal y saludable.

Las mujeres que tenían un ritmo cardiaco en reposo de 101 latidos por minuto tenían 42 por ciento más probabilidades de morir de enfermedad cardiaca isquémica que las que tenían pulso normal. El estudio halló que esto resultó particularmente cierto entre las mujeres menores de setenta que tenían ritmo cardiaco más rápido en reposo, ya que tenían más del doble de probabilidades de morir a causa de un ataque cardiaco.

Pero el estudio también halló que las mujeres que tenían niveles mayores de actividad física estaban en menor riesgo de morir por enfermedad cardiaca isquémica, incluso si su ritmo cardiaco en reposo era elevado.

Las mujeres físicamente inactivas cuyo ritmo cardiaco en reposo era de 88 latidos por minuto o más tenían el doble de probabilidades de morir de ataque cardiaco que las que tenían un ritmo cardiaco más lento. Pero las mujeres que tenían un ritmo cardiaco de 88 latidos por minuto o más o que hacían ejercicio intenso y frecuente tenían apenas 37 por ciento más probabilidades de morir de ataque cardiaco. Sin embargo, este efecto protector del ejercicio no se observó entre los hombres que tenían ritmos cardiacos más rápidos.

El estudio fue publicado en línea el 12 de enero antes de la edición impresa de la Journal of Epidemiology and Community Health.

http://healthfinder.gov/

 

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martes, enero 12, 2010

Enfermedad arterial periférica

El 8% de la población española mayor de 55 años sufre esta patología, pero sólo un tercio de los casos están diagnosticados

Para mejorar la atención de los afectados de enfermedad arterial periférica (EAP) y prevenir males mayores, los especialistas recomiendan realizar exámenes médicos a partir de los 40 años. Así se detectaría una posible propensión al desarrollo de esta patología, que limita la capacidad de caminar y hacer ejercicio, con un riesgo alto de complicaciones médicas graves, como enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular o posible amputación de miembros inferiores.

* Autor: Por NÚRIA LLAVINA RUBIO
* Fecha de publicación: 11 de enero de 2010

La enfermedad arterial periférica se diagnostica, de manera habitual, en personas con otras enfermedades vasculares. Está provocada por un estrechamiento de las arterias que suministran sangre a piernas y pies, debido al desarrollo de placas de grasa. El dolor que algunos pacientes experimentan en los miembros inferiores equivale al que se siente al sufrir una angina de pecho. Dado que la constricción de las arterias de la pierna suele implicar estrechamientos similares en el corazón y las arterias cerebrales, la EAP es un fuerte marcador de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular. Es tan grave como la enfermedad del corazón y su prevención y tratamiento son similares. La única diferencia es que ésta se manifiesta en las piernas.

Con síntomas muy leves

El investigador Ross Tsuyuki, de la Heart and Stroke Foundation of Canada, advirtió en fechas recientes en el Congreso anual sobre Cardiología celebrado en este país, que el índice de sospecha entre los médicos de familia debería ser mayor. Muchas personas con EAP apenas tienen síntomas o estos se manifiestan de forma muy leve. Sólo la mitad de las personas experimentan dolor al caminar y pocas relacionan los calambres al andar con la dolencia. Además, una vez diagnosticada la enfermedad, afirma Tsuyuki, los médicos deberían considerar si los estrechamientos de las arterias importantes se reproducen en el corazón y en el cerebro.

El equipo de Tsuyuki, de la Universidad de Alberta (Canadá), detectó en un estudio que el 80% de las personas diagnosticadas con EAP desconocían que padecieran esta condición. Sin embargo, es fundamental saberlo para establecer un tratamiento más agresivo de los síntomas de la pierna y para prevenir ataques en el corazón y en el cerebro.

Otros síntomas, pocos y leves, pueden ser:

* Dolor en la pierna cuando se practica ejercicio (síntoma más común).
* Úlceras que no cicatrizan.
* Sensación de frío o entumecimiento en una o ambas piernas.
* Dolor en los dedos de los pies durante la noche.
* Malestar en las pantorrillas o en las piernas que mejora con reposo (claudicación).
* Cambios de color en la piel, sobre todo, en brazos o piernas.

En una fase avanzada de la enfermedad, estos mismos síntomas adquieren un estado de reposo, mientras que en la fase más aguda se originan lesiones en la piel, muy dolorosas y susceptibles de infección.

Fácil diagnóstico

Como afirmó José María Mostaza, del Hospital Carlos III de Madrid, en el XXII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Arterioesclerosis celebrado el pasado junio en Pamplona, "es fácil saber si un individuo padece esta enfermedad o no; el problema es que dos de cada tres afectados se encuentran asintomáticos", es decir, experimentan un dolor leve en las piernas o ligeras dificultades para caminar, pero creen que son signos que reflejan el paso de los años. Por este motivo, esta dolencia también se denomina "enfermedad del escaparate": el paciente camina una cierta distancia y, cuando siente dolor, se para; tras unos minutos vuelve a andar, para detenerse de nuevo.

Según los investigadores canadienses, las cifras subrayan la importancia de establecer programas de detección y guías de tratamiento. En la actualidad, para diagnosticar EAP basta un simple procedimiento no invasivo que compara la presión arterial de la pierna con la del brazo (índice de tobillo-brazo). Si la presión de la sangre en la parte baja de la pierna es menor que la del brazo, es muy posible que se padezca EAP (una relación inferior a 0,90 indica que se padece la patología). Este test, además de detectar la enfermedad, tiene valor pronóstico para la extremidad afectada y para el desarrollo de infarto de miocardio durante el seguimiento.

También se ha avanzado mucho en técnicas de imagen que permiten visualizar las arterias coronarias y saber en qué situación se encuentran: posibles estrechamientos o bloqueos, el grosor de la pared arterial u otros detalles.

REDUCIR EL NÚMERO DE AMPUTACIONES

El Hospital Royal Freede de Londres será pionero en la implantación de una novedosa arteria artificial (a partir de un polímero elaborado mediante nanotecnología) que imita el comportamiento de los vasos sanguíneos naturales y facilita el transporte de los nutrientes hasta los tejidos corporales. Su uso ayudará a reducir el número de infartos de miocardio y de amputaciones y, si se demuestra su eficacia, constituiría un gran avance para la cirugía cardiovascular.

El objetivo es que esta arteria, fuerte, flexible y resistente a la coagulación, pueda utilizarse como puente en la cirugía de arterias coronarias y de las extremidades inferiores. Así mejoraría la técnica del "bypass" tradicional, para el cual se usan tejidos del propio paciente extraídos de la pierna o injertos artificiales de plástico para segmentos de mayor tamaño. Estos últimos no son capaces de reproducir la pulsación y tienden a propiciar coágulos.

http://www.consumer.es/

 

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