Archive for August, 2011

.

Un nuevo anticoagulante podría superar a la warfarina para un tipo de arritmia cardiaca
.

Las personas que sufren de fibrilación auricular obtuvieron resultados un poco mejores cuando tomaron el fármaco experimental apixaban, halló un estudio

Por Steven Reinberg – Reportero de Healthday

Un medicamento experimental, el apixaban (Eliquis), parece ser mejor que la tradicional warfarina para prevenir accidentes cerebrovasculares (ACV) en personas con la arritmia cardiaca conocida como fibrilación auricular, halla un nuevo estudio.

Más de 2.6 millones de estadounidenses sufren de fibrilación auricular, y muchos toman warfarina (también conocida como Coumadin) para evitar coágulos peligrosos que pueden provocar un ACV. Sin embargo, la warfarina es notoriamente difícil de modular, y hay que vigilarla muy de cerca, por lo general mediante consultas médicas mensuales. Si la actividad del fármaco no se revisa con regularidad, puede desencadenar episodios graves de sangrado, de los cuales los más graves pueden ocurrir en el cerebro.

“Gestionar la warfarina cuesta mucho trabajo”, apuntó el investigador del estudio, el Dr. Jack Ansell, presidente del departamento de medicina del Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York. “A veces daña la calidad de vida del paciente, y los resultados dependen mucho de qué tan bien se gestiona la dosis del fármaco”, añadió. “Este [nuevo] medicamento tiene muchas ventajas respecto a la warfarina”.

Con apixaban, los pacientes pueden usar una dosis estándar y no necesitan monitorización ni ajustes, dijo Ansell. Además, a diferencia de la warfarina, apixaban tiene pocas interacciones con otros fármacos y alimentos, añadió.

El ensayo fue financiado por Bristol-Myers Squibb y Pfizer, fabricantes de apixaban.

Apixaban es lo que se conoce como un inhibidor del factor Xa, un tipo de anticoagulantes que funcionan al bloquear el factor X, una proteína que tiene que ver con la coagulación de la sangre. Ansell espera que en un futuro los fármacos de esta clase tendrán un efecto importante sobre la forma en que se maneja la fibrilación auricular.

Otro fármaco similar, el Pradaxa (dabigatran), ha estado en el mercado durante alrededor de un año y muchos pacientes de fibrilación auricular han cambiado a éste o lo han iniciado, comentó.

“Una vez [apixaban] esté disponible, será muy difícil evitar ofrecerlo a los pacientes”, aseguró.

Sin embargo, el costo sigue siendo un factor. Mientras que la warfarina genérica cuesta apenas unos centavos por dosis, cualquier fármaco de marca nuevo probablemente sea mucho más caro. Según Laura Hortas, vocera de Bristol-Myers Squibb, debido a que apixaban sigue siendo un fármaco experimental, su precio aún no está claro.

El nuevo informe aparece en la edición en línea del 28 de agosto de la revista New England Journal of Medicine para coincidir con su presentación en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología, en París.

Para el ensayo, más de 18,000 pacientes de fibrilación auricular y con un riesgo elevado de accidente cerebrovascular se asignaron al azar para recibir apixaban o warfarina.

Durante un seguimiento promedio de 1.8 años, hubo menos ACV o coágulos en los pacientes que tomaban apixaban (1.27 por ciento al año) frente a los que tomaban warfarina (1.6 por ciento al año), hallaron los investigadores.

Esto significa que apixaban evito que seis pacientes sufrieran un ACV, que 15 pacientes tuvieran un evento de sangrado mayor, y que ocho pacientes murieran, apuntaron los investigadores en un comunicado de prensa de la Universidad de Duke.

El mayor efecto sobre el ACV fue en la prevención del ACV hemorrágico, que es provocado por sangrado en el cerebro y es el tipo más grave de accidente cerebrovascular. Según los investigadores, apixaban redujo ese riesgo en 50 por ciento, evitando que cuatro pacientes sufrieran este tipo de ACV y que dos pacientes sufrieran un ACV isquémico (causado por el bloqueo de un vaso) o un ACV de origen incierto.

En cuanto al mayor precio que se espera que apixaban tenga, Ansell dijo que dado que el fármaco no requiere monitorización y la incidencia de ACV y sangrado mayor es más baja, los ahorros en consultas médicas y tratamiento para el ACV deberían más que compensar.

El nuevo ensayo llega poco después de otro estudio sobre apixaban que se detuvo pronto debido a preocupaciones sobre la seguridad. En ese ensayo, que aparece en la edición de julio de la revista New England Journal of Medicine, el uso de apixaban se asoció con mayores probabilidades de sangrado, sin proveer a los pacientes ninguna reducción en el riesgo de ataque cardiaco.

Sin embargo, “en ese caso apixaban se administró a pacientes de enfermedad de la arteria coronaria que también tomaban dos anticoagulantes más”, anotó Ansell. “Los tres en conjunto mostraron que el riesgo de sangrado era demasiado elevado y que no hubo un beneficio real en esa población. Pero ese es un problema completamente distinto a la fibrilación auricular”, apuntó.

En un comentario sobre el estudio más reciente, el Dr. Gregg C. Fonarow, profesor de cardiología de la Universidad de California en Los Ángeles, concurrió en que “la fibrilación auricular aumenta sustancialmente el riesgo de ACV y muerte”.

La warfarina reduce el riesgo de ACV en pacientes de fibrilación auricular, pero también aumenta las probabilidades de sangrado y con frecuencia resulta difícil de gestionar, lamentó.

“El apixaban es ahora el primer anticoagulante oral en mostrar una mejora estadísticamente significativa en la supervivencia frente a la warfarina en pacientes de fibrilación auricular”, señaló Fonarow. “Esto representa un avance terapéutico muy importante en la atención de los pacientes de fibrilación auricular”.

healthfinder.gov

.

.

Un dispositivo implantable podría aliviar la hipertensión resistente al tratamiento

Pero la tasa de complicaciones fue relativamente alta, y podrían faltar años para la aprobación de la FDA, señalan investigadores

Por Steven Reinberg – Reportero de Healthday

Investigadores informan que un nuevo dispositivo implantable se muestra promisorio para las personas que sufren de hipertensión arterial difícil de controlar.

El dispositivo, que se coloca mediante cirugía justo debajo de la clavícula, envía un choque eléctrico de cuatro a seis voltios a las arterias carótidas. Se dice que eso reduce la presión arterial a través de un proceso conocido como terapia de activación del barorreflejo.

El dispositivo podría ayudar a abordar un problema creciente, afirmó el autor líder del estudio, que fue financiado por CVRx Inc., fabricante del aparato.

“Ahora vemos a más pacientes con hipertensión resistente”, señaló el Dr. John D. Bisognano, consultor de CVRx Inc. y profesor de medicina en la división de cardiología de la Universidad de Rochester. “Hay mucha gente más gorda. Hay muchos diabéticos. También nos damos cuenta de que el tratamiento farmacológico disponible no resuelve el problema para todos”.

Según explicó, los pulsos generados por el dispositivo engañan al cuerpo para que piense que la presión arterial ha subido. En respuesta, el cuerpo envía reguladores que hacen que la presión arterial baje.

Los resultados del nuevo ensayo fueron presentados en abril en una reunión del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology) en Nueva Orleáns, y ahora aparecen en la edición del 27 de julio de la revista Journal of the American College of Cardiology.

El ensayo de fase 3 incluyó a 265 pacientes cuya presión arterial sistólica (el número superior en la lectura) era alta, con un promedio de 179 mmHg, según Bisognano. Apuntó que los pacientes eran hipertensos a pesar de tomar hasta tres antihipertensivos.

Las lecturas de presión arterial superiores a 140/90 mmHg aumentan el riesgo de enfermedad cardiaca y renal, accidente cerebrovascular y muerte, señalan los expertos.

En un grupo de pacientes el dispositivo se activó un mes tras el implante, mientras que en otro grupo la activación se postergó seis meses.

Los investigadores observaron varios factores en el periodo de estudio. Éstos incluyeron una reducción en la presión arterial sistólica a los seis y doce meses, la seguridad de la operación necesaria para implantar el dispositivo, la seguridad de la terapia de activación del barorreflejo y la seguridad del dispositivo mismo.

En las visitas mensuales, si la meta del paciente no se había alcanzado, se aumentaba el voltaje para reducir más la presión arterial.

El dispositivo funcionó bien en muchos pacientes, reportaron los investigadores. En los primeros seis meses, el 42 por ciento de aquellos cuyos dispositivos se habían activado redujeron su presión arterial sistólica a 140 mmHg, frente a 24 por ciento de aquellos cuyos dispositivos aún no habían sido encendidos.

Además, hubo una reducción del 40 por ciento en la tasa de problemas causados por la hipertensión en el grupo cuyos dispositivos estaban encendidos.

Al año, cuando el dispositivo estaba activo en ambos grupos, el 52 por ciento de los pacientes lograron la meta de presión arterial de 140 mmHg, aseguró Bisognano. Añadió que mientras usaban el aparato los pacientes siguieron tomando sus antihipertensivos igual que siempre.

Sin embargo, no hubo una mayor reducción de la presión arterial sistólica en los pacientes que recibieron la activación del barorreflejo por un año, en comparación con los que la recibieron por seis meses, anotó el grupo de Bisognano.

También hubo algunos problemas de seguridad. Algunos pacientes tuvieron problemas con la colocación de los electrodos en el cuello, incluso daño nervioso permanente y complicaciones de la cirugía misma. Y aunque la mayoría de pacientes (74.8 por ciento) no tuvo problemas, la tasa no alcanzó el 82 por ciento que los investigadores deseaban, dijo Bisognano.

Faltan años para que la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE. UU. apruebe el aparato, si alguna vez lo hace. Todavía no se sabe cuál será el precio del dispositivo y el implante, pero Bisognano considera que el tratamiento será rentable dado el costo de atender a los pacientes que sufren de ataques cardiacos o accidentes cerebrovasculares por la hipertensión. Y anotó que el dispositivo se está rediseñando actualmente para usar cables implantables más pequeños que reduzcan las complicaciones quirúrgicas.

“Se trata de un aparato muy promisorio”, señaló Bisognano. “Probablemente lo veamos en el futuro”.

En un comentario sobre el estudio, el Dr. Gregg C. Fonarow, profesor de cardiología de la Universidad de California en Los Ángeles, dijo que “de los 72 millones de adultos con hipertensión en EE. UU., entre 20 y 30 por ciento podrían tener hipertensión resistente al tratamiento médico convencional”.

Se ha investigado activamente varias terapias experimentales diseñadas para modular el sistema nervioso para mejorar el control de la presión arterial en estos pacientes, apuntó.

“Aunque este ensayo demostró una reducción sostenida de la presión arterial y evidencia de que una vez el dispositivo se implantaba la terapia parecía ser razonablemente segura, no demostró una reducción significativa en el control temprano de la presión arterial, y hubo más complicaciones de las esperadas con la colocación del dispositivo (aproximadamente uno de cada cuatro pacientes experimentó una complicación relacionada con el procedimiento)”, comentó Fonarow.

Pero “algunos pacientes experimentaron reducciones impresionantes en la presión arterial con la terapia de activación del barorreflejo”, dijo. “Se necesitará estudios futuros para evaluar la seguridad y eficacia de esta terapia experimental para la hipertensión resistente”.

healthfinder.gov

Curiosidades y Trivialidades

.



Site Navigation