Archive for the ‘Cardiovascular’ Category

.


.

La gravedad de un ataque cardiaco podría depender de la hora del día

En un estudio, las primeras horas de la mañana eran el peor momento

La gravedad de un ataque cardiaco puede verse afectada por la hora del día en que ocurre, sugiere un estudio reciente.

El análisis de datos de más de mil pacientes de ataque cardiaco reveló que el mayor nivel de lesión cardiaca ocurre cuando las personas sufren de un ataque al corazón entre la 1 a.m. y las 5 a.m. La cantidad máxima de daño que ocurre en esas horas es 82 por ciento más elevada que la que ocurre a la hora del día en que la lesión es más baja.

Los hallazgos podrían ayudar a encontrar nuevas formas de prevenir los ataques cardiacos, según investigadores del Instituto Cardiaco de Minneapolis del Hospital Abbott Northwestern.

La investigación amplía estudios anteriores con roedores.

“Intentábamos determinar si la hora del día en que ocurre un ataque cardiaco influye sobre el nivel de daño que sufre el corazón, o si era un fenómeno que solo los roedores exhibían”, apuntó el autor principal del estudio, el Dr. Jay Traverse, cardiólogo del Instituto Cardiaco de Minneapolis.

“Es importante comprender que la capacidad del corazón de protegerse a sí mismo contra un daño más grave varía en el ciclo de 24 horas. Identificar esos cambios protectores podría resultar particularmente relevante para los fabricantes farmacéuticos que buscan desarrollar medicamentos cardioprotectores”, añadió Traverse en un comunicado de prensa de la Fundación del Instituto Cardiaco de Minneapolis (Minneapolis Heart Institute Foundation).

El estudio aparece en una edición en línea de la revista Circulation Research.

.

.


.
La contaminación del tráfico podría aumentar el riesgo de ataque cardiaco a corto plazo

Un estudio sugiere que el efecto apenas dura hasta seis horas, y que parece afectar sobre todo a los que ya están en riesgo

La exposición a altos niveles de contaminación atmosférica relacionada con el tráfico parece aumentar temporalmente el riesgo de experimentar un ataque cardiaco, sugiere una nueva investigación británica.

Sin embargo, el aumento aparente del riesgo es de corta duración, anotó el equipo del estudio, ya que apenas dura entre una y seis horas tras la exposición, y se disipa por completo después.

Además, la exposición a la contaminación atmosférica podría no tanto aumentar el riesgo cardiaco general como acelerarlo, aumentando las probabilidades de que un individuo que ya se enfrenta a un probable ataque cardiaco lo experimente un poco antes.

El hallazgo, que aparece en la edición del 20 de septiembre de la revista BMJ, es el trabajo de un equipo liderado por Krishnan Bhaskaran, profesor de epidemiología estadística del departamento de epidemiología de las enfermedades no contagiosas de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

Para evaluar el impacto potencial de la contaminación atmosférica sobre la salud cardiaca, los investigadores analizaron los casos de poco más de 79,000 pacientes de Inglaterra y Gales que experimentaron un ataque cardiaco entre 2003 y 2006 en uno de quince centros urbanos relativamente grandes (Londres) o pequeños (Cardiff).

Tras anotar la hora del ataque cardiaco de cada paciente, el equipo analizó los datos regionales relevantes sensibles al tiempo sobre los niveles de contaminación atmosférica con partículas contaminantes (PM10), monóxido de carbono, dióxido de azufre, ozono y dióxido de nitrógeno, obtenidos por el Archivo Nacional de Calidad del Aire de R.U.

Bhaskaran y colegas notaron específicamente que el dióxido de nitrógeno y las PM10 son el principal producto de los vehículos motorizados en ambientes urbanos. Así, el equipo determinó que las elevaciones en éstos eran un indicador de la exposición a la contaminación relacionada con el tráfico.

Tras ajustar varios factores como la temperatura del aire, la humedad, las condiciones de gripe y virales generales, los periodos de fiesta y los días específicos de la semana, el equipo halló que unos mayores niveles ambientales de PM10 y dióxido de nitrógeno parecían relacionarse con un aumento a corto plazo en el riesgo de experimentar un ataque cardiaco.

Pero aunque observaron el riesgo de ataque cardiaco durante hasta 72 horas tras la exposición a la contaminación atmosférica, no pareció haber un mayor riesgo fuera del rango de una a seis horas.

A pesar de esa observación, el equipo señaló en un comunicado de prensa de la revista que aunque quizás haya “un potencial limitado para reducir la carga general de infarto al miocardio solo a través de reducciones en la contaminación… eso no debe socavar las llamadas a medidas contra la contaminación atmosférica, que tiene asociaciones bien establecidas con resultados más amplios de salud, entre ellos la mortalidad general, respiratoria y cardiovascular”.

En un comentario sobre el estudio, el Dr. Bertram Pitt, profesor emérito de medicina de la Facultad de medicina de la Universidad de Michigan en Ann Arbor, describió los hallazgos como “poco sorprendentes” pero “creíbles”.

“Muchos datos muestran que la contaminación atmosférica es un tremendo riesgo cardiaco”, anotó. “Si se es parte de una población vulnerable y se sale al tráfico o algo parecido que le empuja por encima del umbral, es muy probable que se tenga un ataque cardiaco. Y una vez ocurre, el daño que causa puede continuar para siempre”, explicó Pitt.

“Así que la respuesta es, por supuesto, reducir la contaminación atmosférica. Por supuesto, esto no es nada que no hayamos escuchado antes. Pero es una indicación más que nos dice que debemos hacer cualquier cosa que podamos para reducir la exposición al aire contaminado”, sentenció Pitt.

healthfinder.gov

.

.

Enfermedades cardiovasculares e inflamatorias reumatológicas

Las enfermedades cadiovasculares están aumentadas en los enfermos con patología inflamatoria reumatológica, incrementando la mortalidad. El tratamiento de la enfermedad reumática, disminuye el riesgo cardiovascular.

En los últimos años, se ha demostrado que los pacientes con enfermedades inflamatorias reumatológicas (artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico, artropatía psoriásica y espondiloartritis), presentaban una mayor mortalidad por problemas cardiovasculares que el resto de la población con una misma edad y sexo. Evidentemente, también nuestros pacientes tienen un mayor riesgo de tener problemas cardiovasculares (ictus, infarto, etc.), multiplicando por dos este riesgo.

Los corticoides, ampliamente utilizados en el tratamiento de las enfermedades inflamatorias, actúen de forma negativa en este sentido, entre otras cosas por su efecto sobre el metabolismo del colesterol y de la glucosa.

Medidas habituales para valorar el riesgo cardiovascular, como la ecografía carotídea, son útiles en nuestros pacientes, detectándose más patología cuando es más larga la evolución o existe más inflamación, lo que podemos constatar con la determinación de la proteína C reactiva.

En este sentido, ha quedado demostrado que tratando la enfermedad y disminuyendo la inflamación, se reduce considerablemente la aparición de patología cardiovascular y por tanto, disminuye la mortalidad. Los tratamientos biológicos de que disponemos en la última década, han cambiado por completo la vida de nuestros pacientes, pero además, han demostrado que reducen la mortalidad de forma global pero sobre todo por causa cardiovascular.

Con estos datos, vemos que el tratamiento de la enfermedad, no solo mejorará la calidad de vida de los pacientes, sino que actuará de forma positiva evitando enfermedades cardiovasculares y por tanto, disminuyendo la mortalidad.

Las sociedades científicas, consideran el riesgo por artritis reumatoide, de la misma forma que la diabetes, y todos sabemos que los enfermos diabéticos, tienen una gran incidencia de aterosclerosis. La evolución de más de diez años de artritis reumatoide, la positividad de factor reumatoide o anticuerpos anticitrulinados y las manifestaciones extraarticulares, incrementan considerablemente estos riesgos.

En la página web de la Sociedad Valenciana de Reumatología (www.svreumatologia.com), disponemos de una herramienta en la que introduciendo estos datos, de forma inmediata nos da el riesgo a diez años de tener un evento cardiovascular.

Es un problema tan importante, que la Sociedad Valenciana de Reumatología lo ha tratado específicamente en una reciente reunión que los reumatólogos hemos realizado en Castellón.

¿Cuál es el plan de actuación del reumatólogo?

1º. Tratar de forma rápida y efectiva la enfermedad. Disponemos de un importante arsenal terapéutico que no solo mejora la calidad de vida del paciente sino que elimina la inflamación y como hemos indicado, disminuimos así la patología cardiovascular.
2º. Recomendaciones generales de hábitos de vida: dieta cardiosaludable, no fumar, control de peso y tensión arterial e iniciar tratamiento con estatinas según las normas establecidas.
3º. Como en la mayoría de enfermedades reumáticas, es indispensable la intima colaboración entre el médico de familia y el reumatólogo. Trabajando en la misma dirección, hemos de conseguir eliminar los factores tradicionales de riesgo: tabaco, tensión, hipercolesterolemia,etc.

lasprovincias.es

.

.

La enfermedad cardiovascular eleva el riesgo de apnea del sueño

Por David Douglas

La enfermedad cardiovascular incidental está asociada con el agravamiento de un trastorno respiratorio del sueño, publica la revista Circulation.

“Estudios previos habían demostrado que la apnea del sueño es una de las causas de la enfermedad coronaria”, dijo el doctor Daniel J. Gottlieb a Reuters Health.

“El estudio demuestra que la relación es bidireccional: mientras que la apnea del sueño aumenta el riesgo de sufrir un infarto, tener un infarto aumenta la gravedad de la apnea del sueño”, añadió.

El equipo de Gottlieb, de la Escuela de Medicina de la Boston University, llegó a esa conclusión tras analizar datos de 2.721 participantes del ensayo Sleep Heart Health Study.

El grupo tenía unos 62 años y provenían de varios estudios de cohorte sobre dolencia cardiovascular y enfermedad pulmonar obstructiva. Ninguno tenía enfermedad cardiovascular inicial.

Se les realizaron dos polisomnografías con un intervalo de cinco años. En ese período, 95 participantes desarrollaron enfermedad cardiovascular incidental.

Tras controlar factores como la edad, el sexo, la etnia y el índice de masa corporal (IMC), aquellos con esa enfermedad registraron más aumentos en el índice de apnea-hipoapnea entre las dos polisomnografías que aquellos sin la enfermedad.

Gottlieb concluyó que “se desconoce la explicación, pero reflejaría una alteración del control respiratorio debido a la disminución de la función cardíaca”.

En un editorial sobre el estudio, los doctores S. F. Paul Man y Don D. Sin escriben: “No existen pruebas para respaldar el uso generalizado de los estudios del sueño para diagnosticar la alteración respiratoria al dormir en toda persona con insuficiencia cardíaca o infarto recientes; este enfoque no es práctico”.

De todos modos, investigadores de la University of British Columbia en Vancouver destacan “la capacidad diagnóstica de la apnea del sueño en los pacientes que no responden al tratamiento óptimo de la enfermedad cardíaca subyacente”.

FUENTE: Circulation, 29 de marzo del 2011

publico.es

Productos Herbalife en Chile: Controla tu peso sin dañar tu metabolismo

.

Concienciarse ante la hipertensión

Written by corazon on Tuesday, January 11th, 2011 in Cardiovascular, Vascular.

.

Concienciarse ante la hipertensión

El 85% de los pacientes hipertensos incumple las recomendaciones de su médico y abandona el tratamiento durante el primer año

En España, la hipertensión afecta a algo más del 35% de la población adulta, lo que representa a más de cinco millones de personas, de las cuales solo la mitad recibe un tratamiento adecuado. Aunque una gran cantidad de fármacos han demostrado ser eficaces para esta enfermedad, el mejor control pasa por la modificación de los estilos de vida relacionados con hábitos alimenticios y de actividad física. Un nuevo estudio corrobora por primera vez que, sin estos cambios, los medicamentos poco hacen.

* Autor: Por NÚRIA LLAVINA RUBIO
* Fecha de publicación: 7 de enero de 2011

En la actualidad, hay una gran evidencia científica de que el control de la presión arterial reduce el riesgo cardiovascular. Si se tiene en cuenta que en torno al 35% de los ciudadanos adultos padecen hipertensión, los riesgos de desarrollar a largo plazo enfermedades cardiovasculares en una parte importante de la población son evidentes. Sin embargo, si bien hay tratamientos farmacológicos que han demostrado ser muy eficaces, más del 50% de los afectados por esta patología registran cifras de presión arterial descontrolada.

El control es esencial, ya que las complicaciones de la hipertensión pueden ser muy graves: accidentes cardiovasculares, insuficiencia renal, hemorragias cerebrales o lesiones en la retina, entre otras. Los especialistas afirman que una de cada cuatro muertes en los países desarrollados se debe a una enfermedad cardiovascular. Un estudio reciente llevado a cabo por investigadores de la RECAVA (Red de Investigación Cardiovascular perteneciente al Instituto de Salud Carlos III del Ministerio de Ciencia e Innovación), en el que han participado 79 médicos de Atención Primaria pertenecientes a centros de salud de toda España, ha mostrado por primera vez evidencias científicas de que hay una estrategia adecuada para mejorar el control de la hipertensión.

Control global

Esta estrategia ha merecido el reconocimiento de la revista “Circulation”, una de las principales revistas del mundo en su especialidad, en un editorial que destaca la facilidad con la que se puede implementar. En el fondo, ésta incide en la simple necesidad de implicar a todos los involucrados en la patología concreta: pacientes, médicos y gestores de salud. Para estos últimos debe ser una buena herramienta que ayude a mejorar la adherencia al tratamiento con fármacos antihipertensivos.

Para los pacientes, los planes de actuación deben fijar una nueva conciencia de control de la enfermedad basada en la propia conducta. Es imprescindible una alimentación sana y equilibrada: en el 15% de los casos, si el paciente introdujera pequeños cambios en su estilo de vida para mantener los objetivos de salud, no sería necesario un tratamiento farmacológico. No obstante, datos recientes de la Sociedad Española de Hipertensión – Liga Española para la lucha contra la hipertensión arterial indican que el 85% de los pacientes hipertensos incumple las recomendaciones de su médico y abandona el tratamiento durante el primer año. Entre los motivos que se esgrimen con más frecuencia figuran la falta de tiempo, el rechazo a sentirse enfermo y las dietas severas.

Reglas de oro

La Sociedad Española de Hipertensión establece cinco reglas de oro tanto para prevenir como para tratar la hipertensión: ejercicio, que se concreta en andar al menos media hora al día, usar escaleras en vez de ascensor, bajar una parada antes si se coge el autobús o tratar de aparcar un par de manzanas lejos de casa; alimentación con horarios fijos de las comidas, comer despacio y llevar una dieta sana y equilibrada en la que predominen frutas, verduras y hortalizas; no fumar; vivir sin estrés y tomarse la vida con optimismo y calma; y limitar el consumo de alcohol, sobre todo, por su alto contenido calórico.

El consumo elevado de sal es, por otro lado, el principal factor que incrementa las cifras de presión arterial. Los datos en este sentido son preocupantes: España es el segundo país de la Unión Europea que más la consume, con diez gramos diarios, el doble de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El control de la obesidad es otro de los puntos clave, ya que la presión arterial aumenta de forma proporcional al exceso de peso. Un porcentaje muy elevado de pacientes con hipertensión tiene un peso excesivo y más de la mitad de las personas obesas es hipertensa. No obstante, a pesar de las terribles consecuencias a largo plazo, el número de personas con obesidad en España aumenta cada año y, hoy en día, entre el 40% y el 50% de los españoles está por encima de su peso adecuado y cerca del 20% está en rango de obesidad. Este problema supone cada vez más una verdadera preocupación en la edad infantil.

HIPERTENSIÓN INFANTIL

Cada año se diagnostican más jóvenes y niños con hipertensión, si bien el número de afectados es inferior al de los adultos (una de sus causas es el inevitable paso de los años, que provoca el desarrollo de arterioesclerosis). Afecta a cerca del 3% de la población infantil y su principal motivo es la obesidad. Un reciente estudio de la Organización Mundial de la Salud afirma que los niveles de obesidad infantil en España han superado las cifras de EE.UU., país que siempre se ha asociado con una tasa notable de sobrepeso.

El control de la obesidad a estas edades es muy importante, porque el 80% de los jóvenes obesos lo serán también en la edad adulta, según datos de la Sociedad Europea de Hipertensión. Como en los adultos, a menudo, está relacionada con un estilo de vida sedentario, consumo excesivo de sal y grasas en la dieta o exposición al humo del tabaco.

Otros factores exclusivos son antecedentes familiares, niños prematuros o que nacen con bajo peso. Los menores con hipertensión sufren, con frecuencia, dolor de cabeza, mareos, agotamiento, coloración rojiza en rostro y orejas o sangrado de la nariz, entre otros síntomas. El tratamiento es muy parecido al de los adultos. Como en ellos, es esencial el control higiénico-dietético que, en muchos casos, será suficiente para reducir los niveles de presión en sangre.

El problema ha tomado tal calibre, que a finales de 2009 la Sociedad Europea de Hipertensión publicó la primera guía infantil, en cuya redacción participó el Centro Español de Investigación Biomédica en Red sobre la Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (Ciberobn) español. El documento incluye la definición y clasificación de la hipertensión arterial, medidas preventivas, pruebas, estrategias y enfoques terapéuticos en condiciones especiales, así como la detección de sus formas secundarias.

consumer.es

.

Duplicar la frecuencia de la diálisis podría ayudar a los pacientes de insuficiencia cardiaca

Investigadores señalan que seis sesiones a la semana mejoraron la función cardiaca y la salud general, aunque no se recomienda para todos

SÁBADO, 20 de noviembre (HealthDay News/HolaDoctor) — Los pacientes de insuficiencia renal que duplican el número de tratamientos de diálisis a la semana recetados normalmente experimentaron mejoras significativas en la función cardiaca, la salud general y en la calidad de vida en general, según una investigación reciente.

Los hallazgos se derivan de un análisis que comparó el impacto de la atención estándar de hace 40 años, tres tratamientos de diálisis a la semana, durante tres a cuatro horas por sesión, con un tratamiento de seis días a la semana con sesiones de 2.5 a 3 horas por sesión.

En este análisis comparativo, puesto en marcha en 2006, participaron 245 pacientes de diálisis asignados a un programa de diálisis estándar o de alta frecuencia. Todos los pacientes se sometieron a imágenes por resonancias magnéticas (IRM) para evaluar la estructura del músculo cardiaco y todos completaron encuestas sobre la calidad de vida.

Además de mejorar la salud cardiovascular y la salud general, el análisis posterior reveló que dos de las preocupaciones que tienen la mayoría de los pacientes de insuficiencia cardiaca, el control de la presión arterial y de los niveles de fosfato, también se afrontaron mejor con el programa de tratamiento más frecuente.

El Dr. Glenn Chertow, jefe de la división de nefrología de la Facultad de medicina de la Universidad de Stanford, informó sobre las observaciones de su equipo en la edición en línea del 20 de noviembre de la New England Journal of Medicine, para que coincidiera con la presentación en la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Nefrología (American Society of Nephrology) en Denver.

“Los riñones trabajan siete días a la semana, 24 horas al día”, apuntó Chertow en un comunicado de prensa de la Universidad de Stanford. “Se puede imaginar por qué la gente podría sentirse mejor si la diálisis se aproximara más a la función renal. Sin embargo, hay que tomar en cuenta la carga de las sesiones adicionales, el transporte y el costo”.

Con relación a este último punto, los autores observaron que la diálisis es costosa, y que Medicare sólo cubre en la actualidad el tratamiento convencional de tres días a la semana, que en el transcurso de un año oscila entre $75,000 y $100,000. Por tanto, duplicar la frecuencia del tratamiento estándar es una propuesta costosa para muchos pacientes.

Otro inconveniente fue la observación de que la duplicación del tratamiento de diálisis también aumentó el número de pacientes que tuvo que someterse a procedimientos para hacer frente a los efectos adversos como resultado de la inserción más frecuente de tubos en el cuerpo.

Dicho esto, el equipo del estudio sugirió que los planes de tratamiento futuros deben hacerse caso a caso.

“Desde luego, no voy a recomendar seis sesiones a la semana para todos mis pacientes”, apuntó Chertow, que también es profesor de medicina en Stanford. “No hay una solución única para todos. Para algunos pacientes con insuficiencia renal, la diálisis no es el tratamiento adecuado. Para otros, es tres veces a la semana en un centro. Para otros, es la diálisis domiciliaria. Y para otros, quizá seis veces a la semana”.

Por su parte, el Dr. Matthew Weir, director de la división de nefrología de la Facultad de medicina de la Universidad de Maryland en Baltimore, dijo que los aparentes beneficios de la diálisis de alta frecuencia “tienen mucho sentido”.

“Un riñón normal trabaja 168 horas a la semana filtrando nuestra sangre y eliminando líquidos”, explicó. “Pero con la diálisis intentamos hacer el mismo trabajo de forma intermitente sólo tres veces a la semana, durante tres o cuatro horas cada vez. Y eso es claramente un problema importante para los pacientes de diálisis, porque es una forma muy dura de eliminar los líquidos que hace que el corazón se esfuerce más y que los pacientes no se sientan muy bien”, señaló Weir.

“Así que yo diría que un mayor uso de la diálisis es un método más fácil para controlar el volumen de sangre, ya que elimina el líquido de manera más sostenida y más natural, algo que el corazón preferiría. Así que en última instancia, tiene menos presión en el corazón, menos insuficiencia cardiaca y los pacientes viven más tiempo”, apuntó Weir.

healthfinder.gov

Klip7: Cinescopio

.


.
Los escáneres de tórax podrían ayudar de manera casual a detectar el riesgo de enfermedad cardiaca

Los radiólogos que revisaron las TC obtenidas por problemas no cardiacos pueden evaluar la salud cardiaca con la misma imagen

MIÉRCOLES, 29 de septiembre (HealthDay News/HolaDoctor) — Una investigación reciente sugiere que los radiólogos pueden usar escáneres de tórax tomados para fines de diagnóstico rutinario, incluso los no relacionados con preocupaciones sobre enfermedad cardiovascular para evaluar señales de riesgo de enfermedad cardiovascular.

“Los radiólogos pueden predecir bastante bien la enfermedad cardiovascular usando hallazgos incidentales de calcificaciones de la pared aórtica en una TC, junto con información mínima sobre el paciente, como la edad, el sexo y la razón por la que se realizó la TC”, explicó en un comunicado de prensa de la Sociedad Radiológica de América del Norte el Dr. Martijn Gondrie del Centro de Ciencias de la Salud y Atención primaria Julius del Centro Médico de la Universidad de Utrecht (Países Bajos).

“Al final, esta estratificación adicional del riesgo realizada fácilmente tiene el potencial de reducir ataques cardiacos futuros u otros eventos cardiovasculares”, agregó Gondrie.

Los hallazgos del estudio fueron publicados en línea en la edición del 28 de septiembre antes de la edición impresa de octubre noviembre de Radiology.

Gondrie y sus colegas señalaron que los escáneres de tórax han mejorado la calidad y la frecuencia de uso durante la última década, lo que ha permitido un conjunto más grande de hallazgos casuales que los médicos, teóricamente, pueden evaluar el riesgo de complicaciones adicionales de la salud.

Los autores del estudio explicaron que ese tipo de hallazgos incidentales puede ser una ventaja adicional porque no expone al paciente a radiación adicional ni a costos adicionales por escáner.

Para evaluar la utilidad potencial de ese tipo de hallazgos, el equipo de Gondrie analizó datos incidentales sobre la cantidad de anormalidades aórticas distintas que se habían obtenido de cerca de 1,200 escáneres por TC de tórax realizados por razones que no tenían nada que ver con la salud cardiaca.

Los investigadores hallaron que cuando varios tipos de anormalidades citadas se tomaron en conjunto (y se agruparon junto con la edad, el sexo y la razón subyacente para el escáner por TC en primer lugar), los hallazgos incidentales relacionados con el corazón en realidad eran útiles para predecir el riesgo de enfermedad cardiaca futura.

Los autores concluyeron que su trabajo “genera ideas muy necesarias que permiten una utilización más efectiva sobre la creciente cantidad de información diagnóstica y podría cambiar potencialmente la manera como contribuyen los radiólogos a la eficiencia de la atención diaria de los pacientes”.

healthfinder.gov

.



Site Navigation